Ojeras y sacarina
Esta noche mis ojeras
me dicen que no mienta,
que saben que mi sonrisa
es una herida abierta.
Que te espío sin querer
entre la sal de mis pestañas,
yo te odio con locura
y tú ni siquiera me extrañas.
No quiero en mis venas más
tu consuelo de sacarina,
con un gesto me lo das
y con otro me castigas.
Diciembre 2004
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2 comentarios:
Tras la tempestad llega la calma. No sabía que tenías blog tu también. Espero que pronto escribas poemas mas alegres.
...es q no se lo había dicho a nadie!!!Ahora m muero d vergüenza XDDD
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